Les contamos que ya estamos de regreso cada uno en sus ciudades, pero seguiremos cargando la información del viaje así queda todo registrado para que consulten cuando lo deseen.
Luego de la travesía a Machu Picchu, regresamos a Cusco, donde hicimos 2 noches más, es una ciudad bellísima y quisimos quedarnos a recuperar energías y a recorrerla un poco más, tiene sitios preciosos (la arquitectura y los vestigios de su historia son maravillosos) y está muy bien cuidada!
El lunes 8 emprendimos el viaje de regreso, está vez por el lado chileno. Siguiendo recomendaciones de la gente local, volvimos unos kilómetros hacia Puno (esta fue la primera ciudad de Perú en la que nos quedamos, y aprovechamos a hacer la visita a los Uros, comunidades que viven sobre islas flotantes en el Lago Titicaca, es muy interesante poder conocer otras organizaciones sociales, de todas maneras el turismo está sumamente explotado y da una pequeña sensación de invasión, igualmente, vale la pena conocer). Una vez en esta localidad, nos desviamos hacia Moquegua, poblado ubicado al sur del país, aquí llegamos tarde pero logramos conseguir alojamiento en el Hotel Sparta por $25 soles cada uno. El detalle aquí fue que pedimos un pollo con papas fritas en un restaurante, deben tener en cuenta que los sitios de comidas cierran bastante temprano, por lo que sólo conseguimos para llevar, y al llegar al alojamiento descubrimos que cada cuarto de pollo estaba en una bolsita plástica con sus respectivas papas, menú personal, sin cubiertos ni nada, comimos al modo peruano, de la bolsita y con la mano!
Llegó el momento de despedirnos de Gwen, después de tantos días de viajes y momentos compartidos, se hace difícil dejarla ir, pero su viaje sigue para Bolivia y le quedan muchos lugares por descubrir, así que abrazo fuerte de por medio, la dejamos partir, un gustazo haberla tenido en el grupo!!!
De esta manera el 9 partimos hacia la frontera con una integrante menos, ya el regreso se siente y este viaje maravilloso nos ha dejado recuerdos increíbles!
jueves, 25 de agosto de 2011
viernes, 19 de agosto de 2011
Machu Picchu alternativo
Esta es nuestra versión del camino a las ruinas Incas, decidimos tomar una vía diferente de la habitual después de conocer que la tarifa mínima para ir en tren era de u$s70, con lo cual la búsqueda de opciones fue lo que siguió (el auto esos días lo dejamos descansando, luego del choque y sabiendo que los caminos que seguían eran difíciles decidimos dejarlo en una cochera).
Por suerte en la ciudad de Cusco existe un Centro de Informes Turísticos que cuenta con buena folletería e información, siendo también el lugar donde se pueden adquirir los tickets de ingreso al Área (nosotros los compramos por $150 soles en internet, pero en todos lados se manejan más o menos los mismos valores), y se encuentra a tan sólo unos metros de la Plaza de Armas. Lo primero que solicitamos aquí fue asesoramiento sobre donde alojarnos, por lo que nos indicaron la zona de hostels y terminamos durmiendo en el Hostel Pariwana, el cual recomendamos mucho, ya que los servicios y el lugar fueron muy agradables (tarifa $27 soles los Dorms para 8 con desayuno), y por suerte se encuentra muy cerca del centro con lo cual fue más cómodo todo. Una vez que tuvimos esa data seguimos con las averiguaciones en la oficina de turismo y de esta manera fue como nos enteramos un poco más de cómo llegar a Machu Picchu por otros medios, si bien no tenían toda la información, nos dijeron a donde dirigirnos. Así fue como nos tomamos un taxi y fuimos a sacar boletos en la estación de omnibus con destino a Santa María (los taxis te llevan prácticamente a cualquier punto de la ciudad por $3 soles), El día de salida era el Miércoles, si bien habíamos llegado a Cusco el Domingo, conseguimos entradas para las ruinas para el día Viernes. De este modo luego de un viaje de muchas vueltas, subidas y bajadas (pueblo dista unas 7 horas de viaje), llegamos a nuestra primer parada, allí al bajarnos del bus se nos acercaron un par de taxistas ofreciéndonos el servicio hacia Santa Teresa, así que por $10 soles (cada uno) aceptamos la propuesta, el dato raro aquí a mencionar es que en el baúl cargaron a una pareja de extranjeros, si leyeron bien en el baúl, así que compartimos el viaje con ellos. Otro dato a aclarar en esta zona es que los precios no siempre son iguales, a la ida quizás te cobren una cosa y al regreso otra, estar atentos y reclamar por precios justos.
Luego de una hora de viaje, arribamos al pueblo, donde el mismo chofer nos llevó a un alojamiento, el cual disfrutamos por tan sólo $10 soles por persona, y por si esto les resulta barato cenamos por $6,50 soles pollo con papas fritas ;). Al día siguiente quedamos con el mismo vehículo para ir hasta Hidroeléctrica, en este caso el valor era de $5 soles y el paseo duraba 30 minutos, por lo que en un rato estuvimos en el lugar, te solicitan registrarte y de ahí a comenzar a caminar por las vías del tren, este recorrido, si prestan atención, verán que está demarcado por alguien que se tomó el trabajo de escribir en las señalizaciones, así que uno puede estar seguro que va por buen camino. El recorrido dura unas 2 horas aproximadamente, la recomendación que damos aquí es que se vayan con poco equipaje, nosotros dejamos las valijas en el hostel de Cusco (nos permitieron hacerlo gratuitamente) y llevamos sólo las mochilas pequeña.
Llegamos a Aguas Calientes, pueblo pequeño pero con todo lo necesario para el viajero, al mediodía y por $25 soles nos comimos un menú turístico (sopa, plato principal, bebida y postre), que nos devolvió el alma al cuerpo. En cuanto a nuestro descanso, conseguimos hospedaje por $60 soles la doble, y luego nos dedicamos a recorrer un poco el lugar.
A la madrugada siguiente (4 am) nos levantamos para llegar a las 5 am al puente que permite el acceso a los caminos que nos llevarían a Machu Picchu, mostramos nuestros tickets de ingreso y nos dejaron seguir viaje, comenzando así 1:30hs de ardua caminata, la mañana había comenzado con una leve llovizna y la cuesta se hace bastante difícil, el aire parece no alcanzar pero cruzándote con otros viajeros vas tomando fuerza para seguir. Arribamos a la cima, y el primer panorama fue un poco desalentador, nos aguardaba una larga cola de turistas esperando entrar (la reserva abre a las 6am) y la niebla que había no permitía ver nada, estábamos muy cansados y mojados, el cuadro no era muy bueno. De este modo, nos pusimos a hacer fila, pero todo empezó a cambiar de a poco, a los minutos estábamos ingresando al sitio (para el que le interese hay muchos guías en el ingreso ofreciendo sus servicios) y tras descansar un poco en las primeras terrazas que divisamos, empezamos a ver que el sol se asomaba, lentamente la niebla desapareció y la ciudad de Machu Picchu se descubrió frente a nosotros, como explicar la inmensidad y hermosura de este lugar, acá es donde las palabras se acaban, es maravilloso poder estar ahí, el sueño del Dragón se estaba cumpliendo, ahí estábamos después de tanto viaje, felices!
Simplemente resta decir que cuando puedan, viajeros del mundo, vayan, el pasado tiene maravillas increíbles para mostrarnos y poder conocerlas es un placer increíble! Tenemos tanto para aprender, así que a recorrer el mundo!
P.D.: cualquier consulta no duden en preguntarnos!
martes, 2 de agosto de 2011
Apunamiento.com
Aquí le contamos un poco como nos ha ido con la altura y que hemos hecho para no enloquecer. Primero en el caso personal, para los que tienen presión baja no ha sido tan terrible como parecía, sin dudas poder adquirir un poco de hojas de cocas es la clave para poder andar tranquilos, un pequeño secreto que les contamos aquí, si el gusto de la planta le resulta molesto pueden mezclarlo con algún chicle de sabor agradable, si bien en un rato se tornará totalmente verde permitirá mejorar ampliamente el sabor de la coca. Nosotros teníamos 2 técnicas, unos masticábamos un poco, y luego el bolo formado lo dejábamos a un costado de los dientes, de este modo al segregar saliva ibamos tragando el líquido sanador. Por otro lado, algunos se dedicaban a morderla hasta que tirarla, cada uno verá que le resulta más cómodo.
Otro dato relevante sobre el tema, es que a nuestro entender es mejor si la hoja está un poco húmeda, así es más fácil de manejar.
Bueno, estos son algunos datos que quizás le sirvan en caso de emprender viaje hacia el Norte Argentino, Bolivia o Perú, a nosotros nos fue de gran ayuda para evitar mareos y malestares producto de la falta de oxígeno.
Otro dato relevante sobre el tema, es que a nuestro entender es mejor si la hoja está un poco húmeda, así es más fácil de manejar.
Bueno, estos son algunos datos que quizás le sirvan en caso de emprender viaje hacia el Norte Argentino, Bolivia o Perú, a nosotros nos fue de gran ayuda para evitar mareos y malestares producto de la falta de oxígeno.
Bolivia, sus matices!
La semana pasada nos ha tocado recorrer Bolivia, sin dudas resultó más difícil de lo esperado, las rutas están poco señalizadas, hay mucha pendiente y desde Villazón a Potosí casi todo fue camino de ripio, al Dragón le costó, tuvimos que empujar un par de veces (por suerte ahora somos 4 con Gwen) pero nunca nos dejó, siempre poniéndole toda la garra. Incluso luego de que nos chocaran al ingresar a la Paz, todos seguimos pateando para adelante y entre nosotros y gracias al apoyo de los que nos rodean seguimos en marcha.
A Bolivia cuesta entenderla, al tráfico hay que aprender a descifrarlo (aún lo intentamos), muchas bocinas y si algún día emprenden la aventura de ingresar a la Paz en vehículo, piénselo bien, es una cosa de locos!!! La verdad es que a la ciudad la dejamos en cuanto pudimos porque el caos era demasiado, así que una vez solucionado lo del auto seguimos camino a Copacabana. El cambio fue rotundo, el lugar nos encantó, conseguimos el Hotel Kantutas con vista al Lago Titicaca, habitación privada con terraza y desayuno incluído ($60 bs cada uno), fue el descanso ideal para recuperar energías.
Al día siguiente (hicimos 2 noches aquí) nos fuimos de excursión a la Isla Flotante, lugar que dista 20 minutos en barco de Copacabana (traslado $90 bs los 4) y donde las comunidades forman pequeñas cooperativas para trabajar en conjunto para el bienestar de todos, allí conocimos a Felix, ser maravilloso, que nos contó como se organizaban con los criaderos de truchas para poder ofrecer servicio de comida a los visitantes y como cada detalle de sus vidas estaba planeado de acuerdo al bienestar común , todo un ejemplo, además nos permitió degustar unas truchas increíbles ($25 bs cada plato)!!!!
El viaje siguió hacia la frontera, Bolivia se hizo un poco complicada pero su gente nos deja un buen recuerdo!
A Bolivia cuesta entenderla, al tráfico hay que aprender a descifrarlo (aún lo intentamos), muchas bocinas y si algún día emprenden la aventura de ingresar a la Paz en vehículo, piénselo bien, es una cosa de locos!!! La verdad es que a la ciudad la dejamos en cuanto pudimos porque el caos era demasiado, así que una vez solucionado lo del auto seguimos camino a Copacabana. El cambio fue rotundo, el lugar nos encantó, conseguimos el Hotel Kantutas con vista al Lago Titicaca, habitación privada con terraza y desayuno incluído ($60 bs cada uno), fue el descanso ideal para recuperar energías.
Al día siguiente (hicimos 2 noches aquí) nos fuimos de excursión a la Isla Flotante, lugar que dista 20 minutos en barco de Copacabana (traslado $90 bs los 4) y donde las comunidades forman pequeñas cooperativas para trabajar en conjunto para el bienestar de todos, allí conocimos a Felix, ser maravilloso, que nos contó como se organizaban con los criaderos de truchas para poder ofrecer servicio de comida a los visitantes y como cada detalle de sus vidas estaba planeado de acuerdo al bienestar común , todo un ejemplo, además nos permitió degustar unas truchas increíbles ($25 bs cada plato)!!!!
El viaje siguió hacia la frontera, Bolivia se hizo un poco complicada pero su gente nos deja un buen recuerdo!
Fronteras
El paso fronterizo de Argentina a Bolivia lo hicimos por la Quiaca-Villazón, estuvimos aproximadamente 1:30hs, ya que primero debíamos hacer nuestros trámites personales y luegos los del vehículo en ambas aduanas, los papeles que solicitan son el pasaporte, DNI o cédula y para el auto: seguro, cédula verde y carnet de conducir.
Al momento de nuestra salida de Bolivia, lo hicimos a través de Copacabana, a unos 9km de esta ciudad se encuentra la frontera con Perú, lo pedido fue lo mismo más los formularios dados en La Quiaca- Villazón. Este último paso aduanero un poco más calmado que el anterior, más claro los pasos a seguir y menos colas, eso si uno no pierde mucho tiempo porque la diferencia horaria con Bolivia era de 1 hora y con Perú de 2 horas, por lo que no hubo retrasos según el reloj Argentino ;)
Esperemos estos datos les vayan sirviendo y puedan utilizarlos en el futuro,
Saludos de los 4!!!
Al momento de nuestra salida de Bolivia, lo hicimos a través de Copacabana, a unos 9km de esta ciudad se encuentra la frontera con Perú, lo pedido fue lo mismo más los formularios dados en La Quiaca- Villazón. Este último paso aduanero un poco más calmado que el anterior, más claro los pasos a seguir y menos colas, eso si uno no pierde mucho tiempo porque la diferencia horaria con Bolivia era de 1 hora y con Perú de 2 horas, por lo que no hubo retrasos según el reloj Argentino ;)
Esperemos estos datos les vayan sirviendo y puedan utilizarlos en el futuro,
Saludos de los 4!!!
lunes, 1 de agosto de 2011
Sitios visitados!!
En esta nueva entrega, queremos hacerles llegar los lugares que hemos podido conocer del Norte Argentino, los que a nuestro entender valen la pena y los que quizás dejamos atrás sin lamentarlo.
En Amaicha, pudimos acceder al Museo de la Pachamama, nos dejó cierto gusto amargo descubrir que contenía más que nada obras de un tal Cruz, que en definitiva había sido alguien que está en litigio con las comunidades aborígenes de la región por las tierras por él tomadas, por suerte al seguir el camino pudimos visitar las ruinas de Quilmes donde no sólo nos maravillamos con el lugar sino que además pudimos conocer un poco más de como las culturas originarias se mantienen en lucha por la preservación y recuperación de sus derechos. El camino de San Miguel de Tucumán a Cafayate sin dudas nos dejó imágenes maravillosas y es una ruta que recomendamos para pasearla con tiempo.
Una vez en Salta, nos hicimos unos 60km hasta el dique de Cabra Corral, lindo lugar al cual fuimos para que los chicos hagan Bungee, alucinados quedaron y con ganas de más, para los que disfruten de la aventura, este es el recomendado!
Siguiendo con los sitios que merecen ser recordados, marchando más al norte, mencionaremos la zona de Maimara, lugar que nos recibió con una festividad local, gracias a lo cual, como comentamos en la parte gastronómica, pudimos degustar platos locales, pero además tuvimos la posibilidad de ver un desfile con ropas típicas en medio de la ruta que fue magnífico. A tan solo unos 5 km, hicimos noche en Tilcara, donde visitar sus ruinas es para tomar nota y agendar, la vista desde la cima del Pucará es hermosa, y poder recorrer sus casas es único, sin dudas además recordamos el video de Soda y poder estar ahí fue muy especial.
El resto del recorrido norteño, cada vez se volvió un poco más fresco, sobre todo sus noches, y la soledad de los lugares se hace notar más, el último punto lo hicimos en la Quiaca, bastante más pequeña de lo imaginada y con los servicios justos. La gente igual siempre nos ha tratado muy bien, y es así como dejamos nuestro país!
En Amaicha, pudimos acceder al Museo de la Pachamama, nos dejó cierto gusto amargo descubrir que contenía más que nada obras de un tal Cruz, que en definitiva había sido alguien que está en litigio con las comunidades aborígenes de la región por las tierras por él tomadas, por suerte al seguir el camino pudimos visitar las ruinas de Quilmes donde no sólo nos maravillamos con el lugar sino que además pudimos conocer un poco más de como las culturas originarias se mantienen en lucha por la preservación y recuperación de sus derechos. El camino de San Miguel de Tucumán a Cafayate sin dudas nos dejó imágenes maravillosas y es una ruta que recomendamos para pasearla con tiempo.
Una vez en Salta, nos hicimos unos 60km hasta el dique de Cabra Corral, lindo lugar al cual fuimos para que los chicos hagan Bungee, alucinados quedaron y con ganas de más, para los que disfruten de la aventura, este es el recomendado!
Siguiendo con los sitios que merecen ser recordados, marchando más al norte, mencionaremos la zona de Maimara, lugar que nos recibió con una festividad local, gracias a lo cual, como comentamos en la parte gastronómica, pudimos degustar platos locales, pero además tuvimos la posibilidad de ver un desfile con ropas típicas en medio de la ruta que fue magnífico. A tan solo unos 5 km, hicimos noche en Tilcara, donde visitar sus ruinas es para tomar nota y agendar, la vista desde la cima del Pucará es hermosa, y poder recorrer sus casas es único, sin dudas además recordamos el video de Soda y poder estar ahí fue muy especial.
El resto del recorrido norteño, cada vez se volvió un poco más fresco, sobre todo sus noches, y la soledad de los lugares se hace notar más, el último punto lo hicimos en la Quiaca, bastante más pequeña de lo imaginada y con los servicios justos. La gente igual siempre nos ha tratado muy bien, y es así como dejamos nuestro país!
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