Lo primero que debemos decir es que fue bastante fugaz nuestro paso por este país, esto se debió a 2 motivos principales, uno que ya llevábamos casi un mes de viaje y los tiempo se nos iban acortando (el trabajo esperaba) y otra cosa que empezó a pesar fue el tema económico, no sólo por el dinero que ya iba quedando poco sino además por lo caro que nos resultaba todo en este último tramo.
La primer parada fue Iquique, llegamos bastante tarde así que fue poco lo que logramos recorrer. El alojamiento nos costó $20000 pesos chilenos más $2000 adicionales por el uso de la cochera, teníamos desayuno pero la verdad es que en comparación a los servicios prestados el precio nos pareció alto, pero averiguamos en otros lugares y sólo conseguíamos más caros. Decidimos quedarnos en esta localidad porque sabíamos que tenía una zona franca, por lo que luego de hacer noche, salimos temprano para ver que podíamos encontrar, sobre todo de tecnología y comparar un poco los precios, había de todo a decir verdad,cosas de excelente valor y otras bastantes similares a nuestro país.
El segundo punto fue Antofagasta, debemos mencionar aquí que al ingresar al país mayormente vimos desierto (increíble sin dudas y además florecido así que un regalo precioso), pero a partir de que empezamos a recorrer las rutas nos encontramos con el Pacífico, increíbles olas, que tentaron a volver en época de surfistas para verlos recorrerlas! En este lugar, conseguir alojamiento se hizo más complejo, a pesar de contar con el GPS, sólo localizábamos los hoteles 5 estrellas en la costa y nada más, pero luego de preguntar varias veces logramos llegar a una zona en la que había alojamientos un poco más económicos. Aquí nos tocó pasar una fea situación con la dueña de un hotel que se enojó porque nosotros no queríamos la habitación por que el precio nos resultaba caro y nos terminó echando del lugar, nosotros con el dinero que contábamos era imposible que pudiéramos afrontar ese gasto, quisimos explicarle que lo nuestro no era mala voluntad sino escasez de dinero, pero no hubo manera. Seguimos en nuestra búsqueda y finalmente encontramos un lugar por $25000 pesos chilenos (más $5000 de cochera), siguieron las situaciones extrañas ya que en este lugar uno de nosotros se tuvo que quedar cual rehén mientras los otros iban a guardar el auto porque nos dijeron que si abandonábamos el lugar la tarifa cambiaría, todo raro por estos pagos. Pero finalmente dormimos y a la mañana siguiente a seguir viaje! Aquí hay que destacar el paso por la "Mano del Desierto" obra muy bonita localizada a unos 75km de Antofagasta al costado de la ruta, es bastante impactante encontrarla allí sola, así que sin dudas sacamos varias fotos!
El tercer destino chileno fue Vallenar, sitio donde también fue difícil conseguir donde quedarnos ya que los empleados de las mineras ocupan casi todos. Finalmente nos cruzamos en la calle con un señor que nos ofreció su casa por $30000 (por lo que nos habíamos informado todo estaba a ese precio o más por lo que aceptamos) lamentablemente las condiciones de la casa eran malas, por lo que decidimos levantarnos a las 4am y llegar así al cruce fronterizo ese día.
Sinceramente esperamos volver en otro momento y poder disfrutar mejor de este país que tantos lugares maravillosos tiene :)
miércoles, 7 de septiembre de 2011
Fronteras II
Hablaremos aquí de la salida de Perú y posterior ingreso a Chile, en la primer aduana hubo que llenar un formulario personal y luego el chofer debe regresar al vehículo y hacer el ingreso del mismo el solo, lo solicitado fueron planillas llenadas en ese momento pero raramente ningún papel del auto fue requerido. El edificio la verdad es que es muy lindo, aunque estos trámites igual se hacen un poco pesados. Le siguió el ingreso al país vecino, aquí fue un poco difícil de entender como funcionaba (cada persona que nos encontrábamos nos decía algo diferente, hecho que sucedió también en el puesto anterior) y la peor parte fue que nos hicieron bajar todo del auto para pasar cada cosa por una cinta, mientras otras dos personas revisaban nuestras pertenencias en el auto, lo hacían para ver si transportábamos algo no permitido, se sintió como una invasión total y ni hablar de todo el inconveniente que significó desocupar el auto y volver a acomodar todo luego, decir que ya a esta altura estábamos bastante prácticos para hacerlo, pero la situación fue bastante incómoda de todas maneras. En cuanto a papeles, lo mismo que en la situación previa.
Bueno esto es para que vean un poco como nos iba en las aduanas, a mi criterio siguen siendo trámites sumamente invasivos!
Bueno esto es para que vean un poco como nos iba en las aduanas, a mi criterio siguen siendo trámites sumamente invasivos!
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